Dragon Ball Z Kakarot: el videojuego que revive la serie

Dragon Ball Z: Kakarot, nuevo videojuego de la saga de lucha inspirada en el manga y anime japonés, se sostiene a partir de un periodo, para muchos aficionados, de indudable calidad narrativa y visual. Posiblemente, el momento de mayor esplendor de la serie en donde se construye el mito de Son Goku, el personaje principal de esta historia. Ha sido padre y vive apaciblemente con su mujer retirado de la lucha. Pero, de repente, se encuentra de nuevo ante una disputa, en este caso tras la llegada de otros saiyans, una estirpe de guerreros pertenecientes a un planeta extinguido que desean conquistar la Tierra.

 

El título ha adaptado de manera brillante la trama principal, aunque como es obvio han recortado fragmentos para hacerlo más liviano y concentrar todas las temporadas de una manera más ágil. Así, por ejemplo, el transcurso de Goku hacia su entrenamiento con el maestro Kaito se resuelve en cuestión de dos secuencias. La historia ejerce de columna vertebral de enfrentamientos directos con otros personajes implicados en su desarrollo, pero también sirve para lanzar al videojugador a explorar un mundo que presenta cierta libertad de acción.

 

A diferencia de las entregas anteriores, en esta entrega se mezclan elementos de rol -subir de nivel, mejorar el personaje, obtención de objetos virtuales- con un mundo más abierto en donde se presta a explorar y completar misiones secundarias. Cuando se completan las misiones principales se obtienen nuevas habilidades que poner en práctica. Todo funciona, aunque en ocasiones, y conforme se va avanzando, peca de repetitivo, con movimientos y tipos de golpes que acaban siendo demasiado mecánicos. Se compensa, en cambio, con un derroche creativo a nivel visual, que te retrotrae directamente a la saga original. Es un espectáculo gráfico magnífico que permite vivir los momentos épicos de Dragon Ball Z. Y eso, en lo relativo a la fidelidad, se luce.