Los robots, cada vez más humanos

Un grupo de científicos crea un sistema que refrigera esta tecnología imitando la secreción humana más habitual

Sudar es uno de los mecanismos que tiene el cuerpo humano para rebajar la temperatura corporal, además de otras funciones como eliminar toxinas. Este sistema se ha trasladado también a los robots, que cada vez son más humanos.

Los ordenadores y también portátiles cuentan con ventiladores, que se ponen en marcha para enfriar los circuitos internos del dispositivo. Con ello evitan el aumento de la temperatura y, en caso de darse, que provoque que el sistema se dañe.

En el caso de los robots, y para evitar grandes ventiladores, muchos de ellos están fabricados de metal, un material que disipa bien el calor. Sin embargo, también hay robots de otros materiales.

Un equipo de investigadores ha conseguido poner a sudar a los robots y no es precisamente haciéndoles correr. Según su estudio, publicado en Science Robotics, han conseguido fabricar un brazo robótico con tres dedos que transpiran.

El dispositivo trabaja con normalidad y cuando alcanza una temperatura excesiva, comienza a filtrar agua para regular la temperatura.